
Una victoria para hacer historia: es ahora o nunca para el 'Messi del ajedrez' Faustino Oro
El prodigio de 12 años enfrenta el momento decisivo en su intento por convertirse en el gran maestro más joven de la historia del ajedrez. No será fácil: debe vencer a un 2600.
Aquí estamos, entonces: el momento de la verdad. ¿Podrá el MI Faustino Oro, el superprodigio argentino de 12 años, escribir su nombre en los libros de historia al convertirse en el gran maestro más joven de todos los tiempos?
El mundo del ajedrez espera con la respiración contenida, y lo sabrá durante la ronda final del Aeroflot Open el jueves. Las partidas comienzan a las 12:00 hora de Moscú y se pueden ver en el canal de YouTube de la Federación de Ajedrez de Rusia aquí.
Las victorias consecutivas del miércoles han puesto a Oro al borde de alcanzar su objetivo de una actuación con rating FIDE de 2600 en Moscú y esta es su última oportunidad para lograrlo.
Faustino Oro did the impossible and won two games today in the Aeroflot Open
— Evan Van Ness (@evan_van_ness) March 4, 2026
Tomorrow he plays and if he wins he will be the youngest chess grandmaster in history
And if he draws or loses, he won't. This is his last chance
🇦🇷🧉
Oro mostró nervios de acero para superar al MI azerbaiyano Shiroglan Talibov en un reñido final de la ronda 8. Ahora solo necesita una victoria más.
Faustino Oro, a un paso de convertirse en el GM más joven de la historia. Tiene que vencer mañana con negras al GM ruso Grebnev. No es fácil, pero hay esperanza tras ver la exhibición técnica de hoy. El pibe ganó un final al estilo Carlsen ¡magistral! https://t.co/WphaKY5tv2 pic.twitter.com/euAwzT3qaK
— Miguel Illescas (@illescasmiguel) March 4, 2026
Alcanzar esa marca le asegurará la tercera y última norma de GM que Oro necesita para calificar al título y romper el récord del GM Abhimanyu Mishra.
Pero es una tarea muy difícil.
El oponente de Oro en la última ronda es el GM ruso de 19 años Aleksey Grebnev, con rating FIDE de 2621. Grebnev está invicto en el torneo y Oro, con 2526, juega con las piezas negras.
Las probabilidades están en su contra. Pero romper récords no debería ser fácil.



